Hola a todos , triste ver nuestros dialogos tan poco compartidos, (pequeñas no todo es el verano....), para tratar de motivar algo en que pensar les recomiendo dos blogs que me he encontrado (nada muy trascendental realmente). El primero es de aca se llama http://lapiscinavacia.wordpress.com/page/2/ y es de música, algo de lo que pasa aca, pero tambien buenas reseñas de grupos de otros lugares (tata revisa el articulo del último disco de mala de aca), la otra página es de unos finlandeses que crearón una red mundial que aca se llama pixelazo (http://www.pixelache.ac/2007/session2-eventos/) y lo que hacen es tratar de crear redes a partir de nuevos medios o mas bien de todos los medios interactivos posibles, y ponerlos al alcance de cualquiera, aca en medellín han hecho ya varias cosas yo he visto algunos trabajos con gente de la comuna 13 y hay cosas muy buenas, el blog es de los que crearón la idea de la red y públican algunos de los resultados de varios paises, si pueden revisenlo, es otra manera de trabajo colectivo in-dependiente, se comparte conocimiento y herramientas y luego se comparan resultados, tiene que ver con lo que en algun momento hable con jules y con cata cuando han estado aca y hemos tratado de pensar formas de trabajo a distancia alternativas.......
Como última les dejo esta editorial del periodico el colombiano del sabado 16 de junio, en la que se refieren al proyecto de intervención de espacio público de la oriental (andenes, separadores...), quisiera saber que opinan, la polemica se centro en que el gran problema es que son "feas".... estupendo criterio de lo público, pero mejor lean el articulo, adjunto les envio una de las imagenes de como va a quedar, en este momento esta en obra y se parece bastante, en los proximos dias montare algunas fotos, ahi les queda para que opinen de lo que esta pasando aca y de la manera de hacer periodismo que hay aqui....
Públicado en el Periodico El Colombiano
Sabado 16 de Junio, Editorial
Las pirámides de Fajardo
En una decisión que ha despertado muchas críticas ciudadanas, la administración del alcalde Fajardo decidió terminar su período como los faraones: legando pirámides a la posteridad. El centro de Medellín está que arde y la polémica puede calentarse aún más. Con seguridad, en la avenida Oriental se elevará la temperatura, pues el separador central, ya de por sí bastante escaso de áreas verdes, terminará encementado y no de cualquier forma.Ante los catastróficos anuncios sobre el calentamiento global, cada ser humano, y más revestido de autoridad, estaría obligado a buscar atenuantes, pero aquí en Medellín, en una de las más céntricas y congestionadas avenidas, se levantan pirámides de concreto sobre lo que pudo ser un muy ambiental separador central, con árboles y flores, en amplias jardineras. El hermoso color verde en parques y avenidas los valora el turista y el residente en muchas capitales del mundo. Ciudades como México D.F. dan prueba de que es enteramente deseable, y posible, que estos jardines vivos se siembren y subsistan, pese a la polución.De las ciclorrutas, que son verdes, pero inútiles, en el gobierno de Luis Pérez, pasamos a las pirámides al cierre de la administración de Sergio Fajardo, como parte de un proyecto más amplio de renovación del espacio público, en 14 cuadras a lo largo de la avenida Oriental, y que se inició en octubre pasado con la intervención de la malla vial. Justo es señalar que el proyecto es mucho más que los montículos (o pirámides, como las ha bautizado la gente), pues contempla además la recuperación de andenes entre las calles Argentina y Amador, con amoblamiento urbano y la siembra de 180 árboles.Las obras, según el contrato, deberán estar listas para octubre próximo, pero los vecinos del sector lo dudan y creen que tendrán polvo para rato, dada la intervención en las nuevas redes de alcantarillado, acueducto, gas, energía, telecomunicaciones y semáforos, por la ampliación de los andenes. Además, desde hace 30 años, cuando se construyó la bautizada avenida Jorge Eliécer Gaitán, no se le metía la mano.Una cosa es ver la Oriental en obra negra y otra el proyecto ya terminado, pero para los primeros críticos del generoso separador vial, ciudadanos de a pie, se trata de un monumento al despilfarro, por superfluo e inútil, que raya con el mal gusto, pues "decidieron decorar como baños públicos -con baldosines de colores- el centro de dicha avenida".No se van a talar árboles, lo malo es que no se haya pensado en inundar estos espacios de verde e incluso con espejos de agua que refrescaran el ambiente. O quizás alternativas más simples y económicas, pero igualmente funcionales- en lugar de crear barreras que semejan montañas- para evitar que los peatones crucen la vía por cualquier sitio, que es un propósito loable de cultura ciudadana y con efectos positivos en la movilidad.Y ni qué decir de la utilización de una obra en el espacio público simplemente como un factor cosmético en la solución a problemas sociales, pues nos resistimos a creer que
las tales pirámides, con sus lados oblicuos y deslizantes, tengan como uno de sus propósitos evitar que en estos separadores viales duerman los indigentes, según creen los ciudadanos.Siempre habrá una razón para justificar estas obras, pues hay marcos conceptuales que bien se aplican a todo, pero quizás no se haya escuchado nunca algo tan pobre, argumentalmente hablando, como que estos montículos, según el Gerente del Centro, "representan la topografía y la cultura antioqueñas". Para ver nuestras montañas no es sino que levantemos la vista, no las tenemos que ver representadas en pirámides a ras de tierra en el desierto de la Oriental.
En una decisión que ha despertado muchas críticas ciudadanas, la administración del alcalde Fajardo decidió terminar su período como los faraones: legando pirámides a la posteridad. El centro de Medellín está que arde y la polémica puede calentarse aún más. Con seguridad, en la avenida Oriental se elevará la temperatura, pues el separador central, ya de por sí bastante escaso de áreas verdes, terminará encementado y no de cualquier forma.Ante los catastróficos anuncios sobre el calentamiento global, cada ser humano, y más revestido de autoridad, estaría obligado a buscar atenuantes, pero aquí en Medellín, en una de las más céntricas y congestionadas avenidas, se levantan pirámides de concreto sobre lo que pudo ser un muy ambiental separador central, con árboles y flores, en amplias jardineras. El hermoso color verde en parques y avenidas los valora el turista y el residente en muchas capitales del mundo. Ciudades como México D.F. dan prueba de que es enteramente deseable, y posible, que estos jardines vivos se siembren y subsistan, pese a la polución.De las ciclorrutas, que son verdes, pero inútiles, en el gobierno de Luis Pérez, pasamos a las pirámides al cierre de la administración de Sergio Fajardo, como parte de un proyecto más amplio de renovación del espacio público, en 14 cuadras a lo largo de la avenida Oriental, y que se inició en octubre pasado con la intervención de la malla vial. Justo es señalar que el proyecto es mucho más que los montículos (o pirámides, como las ha bautizado la gente), pues contempla además la recuperación de andenes entre las calles Argentina y Amador, con amoblamiento urbano y la siembra de 180 árboles.Las obras, según el contrato, deberán estar listas para octubre próximo, pero los vecinos del sector lo dudan y creen que tendrán polvo para rato, dada la intervención en las nuevas redes de alcantarillado, acueducto, gas, energía, telecomunicaciones y semáforos, por la ampliación de los andenes. Además, desde hace 30 años, cuando se construyó la bautizada avenida Jorge Eliécer Gaitán, no se le metía la mano.Una cosa es ver la Oriental en obra negra y otra el proyecto ya terminado, pero para los primeros críticos del generoso separador vial, ciudadanos de a pie, se trata de un monumento al despilfarro, por superfluo e inútil, que raya con el mal gusto, pues "decidieron decorar como baños públicos -con baldosines de colores- el centro de dicha avenida".No se van a talar árboles, lo malo es que no se haya pensado en inundar estos espacios de verde e incluso con espejos de agua que refrescaran el ambiente. O quizás alternativas más simples y económicas, pero igualmente funcionales- en lugar de crear barreras que semejan montañas- para evitar que los peatones crucen la vía por cualquier sitio, que es un propósito loable de cultura ciudadana y con efectos positivos en la movilidad.Y ni qué decir de la utilización de una obra en el espacio público simplemente como un factor cosmético en la solución a problemas sociales, pues nos resistimos a creer que
las tales pirámides, con sus lados oblicuos y deslizantes, tengan como uno de sus propósitos evitar que en estos separadores viales duerman los indigentes, según creen los ciudadanos.Siempre habrá una razón para justificar estas obras, pues hay marcos conceptuales que bien se aplican a todo, pero quizás no se haya escuchado nunca algo tan pobre, argumentalmente hablando, como que estos montículos, según el Gerente del Centro, "representan la topografía y la cultura antioqueñas". Para ver nuestras montañas no es sino que levantemos la vista, no las tenemos que ver representadas en pirámides a ras de tierra en el desierto de la Oriental.SP.jpg)
.jpg)



